Suscríbase por internet o llame al 5237-0800

"Aquellos dos amores de mi vida habían fallecido"

Guillermina Muciño cuenta que el primer día de 2007 recibió la noticia más fatal de su vida: su hija y su nieta perdieron la vida por culpa de un conductor adolescente ebrio
Foto: Rostros
Notas Relacionadas
24 de diciembre 2011 12:20
  • Email
  • () votos
Josué Huerta
24 de diciembre 2011
12:20

Los festejos de año nuevo apenas estaban concluyendo, era el primero de enero de 2007 cuando Guillermina Muciño Peguero recibió la que ha sido la peor llamada telefónica de su vida: su hija, esposo y nietas acababan de sufrir un fatal accidente de tránsito.

Salió a toda prisa rumbo al hospital de Lomas Verdes donde habían sido trasladados pero al llegar le dijeron que solo se encontraban en el lugar Marcelino y Fernanda, es decir su yerno y nieta, él con fractura de cadera y un pulmón colapsado, la pequeña con un esguince en el cuello y lesiones en la cara y el oído.

Sin embargo no había informes sobre el paradero de su hija Concepción Morales y su otra nieta, Daniela Romero.

La trabajadora social le sugirió preguntar al Ministerio Público el lugar donde se encontraban sus otras dos familiares.

“Fue entonces cuando mis demás hijos se me acercaron y, de la mejor manera que pudieron, me explicaron que los esfuerzos de los paramédicos que llegaron al lugar del accidente habían sido insuficientes para salvarlas a ellas... Aquellos dos amores de mi vida habían fallecido”.

El responsable de este accidente fue un joven de 16 años que conducía a exceso de velocidad y sobre todo alcoholizado sobre la avenida Primero de Mayo del municipio de Naucalpan, situación por la que chocó justo en medio del automóvil en el que viajaba Concepción con su esposo e hijas.

“Nuestras vidas cambiaron por completo ¿como no incubar además rabia e impotencia hacia aquel menor de edad, sobre todo si lo liberaron antes de que yo hubiera sepultado a mis hijas? Ese joven y sus padres, ¿sabrán del infierno en que se sumió mi familia, del dolor del esposo que se quedó sin su compañera y de la niña que crecerá sin su mamá y sin su hermanita gemela? ¿Lo sabrán?”, se plantea Guillermina Muciño.

Esta y otras historias de accidentes viales están compiladas en el libro Rostros, editado por la Secretaría de Salud Federal, el cual trata de concienciar sobre los accidentes de tránsito y las secuelas de éstos en el entorno familiar.

 
 
 
25964 24/12/2011 http://ads.eluniversal.com.mx/RealMedia/ads/adstream_jx.ads/movil.eluniversaledomex.mx/app@Top