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Puente se convierte en "albergue" para migrantes: Fotos

TULTITLÁN, Méx. Un albergue provisional para migrantes fue instalado en este municipio, donde en su primer día de operación cientos de centroamericanos recibieron alimentos, ropa y un poco de descanso, además de que pudieron asearse.
Tras el cierre de la Casa del Migrante San Juan Diego, ubicada en Lechería, cuyo funcionamiento fue rechazado por colonos de esa comunidad, autoridades estatales y municipales colocaron una carpa que opera como refugio temporal.
El albergue provisional está a cargo del padre Christian Alexander Rojas Pocasangre, encargado de la Casa del Migrante San Juan Diego. Se ubica debajo del puente vehicular Independencia, colonia del mismo nombre, cerca de la estación Tultitlán del Tren Suburbano. Anteriormente este era el punto de abordaje de los migrantes, pero ahora hay malla ciclónica en las vías.
Roy Arturo Alvarado Moreno, de Santa Bárbara, Honduras, aseguró que la noche del viernes llegaron a Lechería unos 300 migrantes, luego de que fue reparado el puente en Loma Bonita, Oaxaca, que impedía el paso del tren.
Dijo que varios centroamericanos acudieron a la Casa del Migrante de Lechería, pero la encontraron cerrada, por lo que durmieron en las vías y hasta la mañana del sábado llegaron al albergue temporal, donde recobraron fuerzas para seguir su camino.
Cerca de las 24 horas del pasado jueves José Luis, de 19 años de edad, originario de Honduras, intentó abordar el tren bajo el puente vehicular San Antonio, en la colonia La Concepción, en Tultitlán, pero resbaló y cayó en las vías. Al joven le amputaron el pie. Su hermano y primo siguieron su camino.
Juan Manuel Torres Sánchez, visitador general con sede en Ecatepec de la Comisión de Derechos Humanos del estado de México (Codhem), relató que existe coordinación de los gobiernos federal, estatal y municipal, así como de la Iglesia católica, para operar el albergue.
El sitio cuenta con baños y regaderas portátiles, mesas y sillas. Los migrantes tienden cobijas en el suelo para dormir un rato y ahí les entregan comida y ropa, que es llevada al lugar por distintas organizaciones y algunos estudiantes.





Fotos: Juan Manuel Barrera
