Cobran entrada en bosques; no dan seguridad

TLALMANALCO, Méx.— Los parques ecoturísticos que funcionan en la región de los volcanes operan sin la autorización de los ayuntamientos, pues son administrados por los ejidatarios que cobran a los paseantes su ingreso sin ofrecerles garantías de seguridad.
En este sitio las autoridades locales tienen detectados tres parajes que reciben a excursionistas donde se han presentado robos y violaciones, pero no los pueden clausurar porque se generarían conflictos sociales, reconoció el alcalde Mario Zúñiga.
El alcalde de Ixtapaluca, Humberto Navarro, dijo que los ejidatarios se manejan de manera independiente y las autoridades no tienen injerencia en esos lugares.
“Son instancias autónomas legalmente, la Constitución establece que los núcleos ejidales y comunales tienen autonomía en la decisión de asignación, consolidación de proyectos ecoturísticos, pero siempre tendrán que pasar por la vía de los gobiernos”, dijo.
En Tlalmanalco, el ayuntamiento tiene identificados parajes que son explotados por los ejidatarios y que no cuentan con la infraestructura para recibir a los visitantes, aceptó.
En febrero pasado se presentaron dos robos en la zona boscosa. El día nueve en Las Trancas, una familia originaria del DF fue asaltada por un grupo delictivo. El 26, 60 personas que acampaban en el paraje Nexcoalanco, fueron atacadas por 25 hombres armados y encapuchados que golpearon y causaron heridas a más de 20, incluyendo a un niño de ocho años y abusaron de tres mujeres.
“Si los ejidatarios cobran a los visitantes por entrar a los parques, ellos deberían contratar seguridad”, expresó Mario Zúñiga.
En Ixtapaluca funcionan seis parques ecoturísticos, incluido El Colibrí, donde la semana pasada miembros del Movimiento Juvenil Cristiano fueron atacados por un grupo armado.
El asalto ocurrió en San Martín Cuautlalpan, en Chalco.
Riesgos en el Ajusco
La zona boscosa del Ajusco, esconde en sus entrañas, asaltantes, violadores, homicidas, talamontes, y la de Los Dinamos, santeros y brujas.
En esos sitios del Distrito Federal no hay rondines policiales o módulos, indican investigaciones de la Fiscalía de Delitos Ambientales de la Procuraduría capitalina, ciclistas y especialistas ambientales.
En diversas cuentas de redes sociales, los visitantes dan cuenta de casos en los que hombres armados han asaltado a ciclistas, desapoderándolos de sus vehículos, los cuales oscilan entre los 20 y 40 mil pesos.
El catedrático y especialista en temas de justicia ambiental, Samuel Ibarra, recomendó contar con mecanismos de prevención de delitos ambientales y no ambientales en los bosques, a través de cuerpos especializados que resguarden esas zonas.
