Vacacionando con encanto por Edomex / 3ª parte

En el marco de las celebraciones de los 200 años de Independencia, el gobierno del estado de México puso en marcha el programa Pueblos con Encanto del Bicentenario, que tiene como objetivo principal el reconocimiento a localidades que han sabido preservar su riqueza cultural e histórica, mostrando su autenticidad, encanto ancestral y carácter pintoresco.
Pueblos con Encanto está conformado por 18 zonas turísticas mexiquenses: Aculco, Amanalco, Amecameca, Ayapango, El Oro, Metepec, Sultepec, Temascalcingo, Temascaltepec, Teotihuacan, Tlalmanalco, Tonatico, Villa del Carbón, Zacualpan, Acolman, Ixtapan de la Sal, Malinalco y Otumba.
A continuación, presentamos Metepec y Amanalco, que gracias a su cercanía podrían visitarse el mismo día.
Metepec
“Una leyenda viva”. Esta es una tierra bondadosa y fértil, donde la semilla dio frutos en el Árbol de la Vida, como representación principal de la fascinante obra artesanal de Metepec; villa típica que ofrece al visitante leyendas, arte, historia y tradición.
Visitarlo, es adentrarse a conocer algunos personajes fantásticos de la imaginería indígena hecha barro, e introducirse a un ambiente bohemio entre artesanos, alfareros, talabarteros y hacedores de vitrales; su artesanía más representativa está marcada por el Árbol de la Vida, cruces, nacimientos y catrinas.
En el centro de la ciudad, se combinan construcciones modernas con el siglo XVI; se puede visitar el Exconvento y la Parroquia de San Juan Bautista, Iglesia del Calvario, así como el centro artesanal, incluyendo el Árbol Bicentenario.
En el aspecto gastronómico, tienen que probar la barbacoa, pozoles, ensalada de plaza (barbacoa, acocil, chicharrón, pata de res, etc), moles y el licor la garañola, hecho a base de hierbas amargas en influsión de alcohol.
Metepec, se localiza a 72 kilómetros al suroreste del Distrito Federal, tomar la carretera México–Toluca, para seguir por la carretera rumbo a Ixtapan de la Sal.
Amanalco
“Lugar donde nace el agua”. Este lugar se encuentra enclavado en la sierra que nace en el Nevado de Toluca, rodeado de extensos bosques, valles, montes y cerros con parajes de gran belleza natural.
La cabecera municipal se engalana con el palacio municipal y su plaza principal, así como con sus calles empedradas y casonas de adobe con aleros de teja roja; destaca también la Parroquia de San Jerónimo, que data del siglo XVI y principios del XVII.
El mayor atractivo son sus parajes naturales y algunos cuentan con cabañas, área para acampar, criaderos de truchas en donde puede pescar y saborearlas inmediatamente. Algunos de estos lugares son el Centro Ecoturístico, Corral de Piedra, Salto San Lucas y el Rancho Feshi.
Las manos artesanas realizan finos bordados, tejidos otomíes en tela como servilletas en punto de cruz y con gancho, objetos tallados en madera y tapetes florales.
La comida típica de la región son las truchas, frutas en conserva, gorditas de elote, nieves de sabores, y el zende o zendeta, que es una bebida de maíz fermentado.
Amanalco se localiza aproximadamente a 135 kilómetros al suroeste de la Ciudad de México, por la carretera México–Toluca, continuar con dirección a Zinacantepec y tomar con dirección a Amanalco.
