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Tradición canterana, el bello arte de Chimalhuacán

Tierra de canteros, de los hombres que le dan forma a la piedra más pequeña, y a las grandes las apaciguan a cincelazos. Tradición que se extiende por el municipio a través de la enseñanza familiar Ve el video.
La ciudad de México fue construida por las manos de los chimalhuaquenses
Galo Ramírez
03 de agosto 2010
08:19

Chimalhuhacán, tierra de canteros, de los hombres que le dan forma a la piedra más pequeña, y a las grandes las apaciguan a cincelazos. Tradición que se extiende por el municipio a través de la enseñanza familiar.

Hugo César Nájera, escultor por convicción y por amor a la tierra que lo vio nacer. Apasionado del dibujo, de la lectura y asiduo visitante de museos, en entrevista con El UNIVERSAL comentó “yo adapto mis diseños a la piedra que requiero, con base en el color, la textura, que esté sana y me aboco a desarrollar el diseño que tengo en mente”.

Con la ayuda de cincel y martillo, ha logrado sacar de las piedras cocodrilos, axolotes, torres y otros diseños que se encuentran en el imaginario particular y colectivo del escultor chimalhuaquense.

“Todo empieza en un boceto en papel, luego maquetita y después a seleccionar el material y a medir, y cuando veo que si me puede resultar la forma, empiezo un diálogo con el material”.

El maestro Nájera se siente orgulloso de pertenecer a la dinastía de talladores que le dieron vida y forma a la ciudad de México.

“La ciudad de México fue construida por las manos de los chimalhuaquenses, había canteros en Iztapalapa y Chimalhuacán, en Iztapalapa se extinguieron, aquí en Chimalhuacán perdura, en todos los monumentos que se tiene piedra han estado involucrado  el cantero de Chimalhuacán”.

Para el maestro Nájera no hay piedras feas, a cada piedra que trabaja se entrega en cuerpo y alma.“Todas las disfruto, todas tienen para mí importancia, cada que están frente a mi banco, para mí es la mejor en su momento, es a la que le voy a dedicar mi tiempo, habilidad y conocimientos para que salga la pieza que deseo”.

Incluso, dice el maestro que hay piedras que no necesitan tallarse. “Hay piezas que ya no les hace falta más que su base, ya la firmó la naturaleza”.

Aunque hay apoyo del municipio piensa que “hace falta más”, explicó el maestro que en las galerías cuando va a ofrecer su trabajo “se quieren agandallar”; y lo mejor piensa es que desde el municipio se dé promoción al trabajo que realizan los canteranos del lugar.

Otra de las facetas de César Nájera es la de la enseñanza, poco a poco se ha ganado alumnos, conocidos o interesados en la talla de piedra. Contento comentó que asistieron a “unos curso de talla en piedra a La Esmeralda y los alumnos quedaron fascinados de nuestro trabajo porque en las escuelas de arte, la talla en piedra ya no existe”.

El maestro prepara una exposición de dibujo con el tema del carnaval que es otra de sus pasiones, pero aclara que nunca va a dejar de tallar la piedra y sólo piensa en producir obra. “Me voy a morir siempre pensado en que me está esperando otra piedra para darle forma”.

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