Sociedad |
Spa donde mataron a perro ciego, tenía denuncia ante Profeco

De acuerdo con otra habitante del municipio de Tlalnepantla, su mascota de raza maltés, también fue víctima de maltrato animal por parte del spa móvil conocido con la razón social SPA PERRÓN, en el mes de noviembre del 2010.
Por lo que acudió a la Procuraduría Federal del Consumidor, con ubicación en Av. José Vasconcelos 208, colonia Condesa, del. Cuauhtémoc, en el Distrito Federal, para poner una queja en contra de este establecimiento, dado que su perro sufrió de quemaduras en el cuello mientras le daban servicio de mantenimiento.
A pesar de ello la Profeco no pudo dar seguimiento al caso dado que las tarjetas de presentación, así como en la recetas expedidas por el veterinario que se hace llamar Manuel López Cruz, no cuentan con la dirección del establecimiento para poder hacerles llegar un citatorio.
Según informes de la dueña del perro afectado, contactó este servicio ya que un día vio la camioneta en la calle y pidió una tarjeta, posteriormente llegaron a su domicilio. Ya que tenían a su mascota, tardaron alrededor de dos horas en hacer el servicio por lo que salió a ver por qué tardaban tanto, en ese momento vio a su perro amarrado con un lazo y ya habían terminado.
Al ver esto, comentó al encargado que por qué los amarraban, a lo que le contestó que "esa es la manera de trabajar y que no les pasa nada".
Tras pagar 220 pesos por el mantenimiento de su mascota, se percató que éste tenía una quemadura en el cuello, a la altura de la garganta, la cual no tenía antes de que fuera tratado por este spa, lo llevó a con otro veterinario y posteriormente se comunicó con la persona de la tarjeta, le expuso el tema y le pidió que se hicieran responsables, además de que cómo era posible que quemaran a su mascota, ya que ese fue el diagnóstico que dio su veterinario de cabecera, todo a consecuencia de que lo amarraran, le lastimaron la parte del cuello.
La persona le contestó que "qué raro", que hablaría con la persona que hizo el servicio y la contactarían, lo cual de acuerdo al testimonio, nunca ocurrió, a pesar de los correos electrónicos y llamadas, dejaron de contestar los teléfonos.
El can siguió con tratamiento, lo cual fue un desgaste físico y económico, por lo que exhortan a no utilizar los servicios de este establecimiento y continuar con las denuncias, así como recavar la información suficiente para poder dar elementos ante las autoridades.

Receta y tarjeta de presentación de Spa-Perrón

Mascota afectada
